lunes, 10 de octubre de 2011

19.

Haremos una cosa: detendremos el tiempo, y haremos de esto un momento nuestro, tuyo, mío, de los dos.

domingo, 9 de octubre de 2011

Veinte.

Estoy decida a esperar, a sentarme y contemplar como los días pasan por mi, para al final ser yo quién acabará pasando por los días. Y el día en el que eso pase, el día en que la felicidad llame por completo a mi puerta será el día que mejor la reciba, será el día que cruce esa puerta y lo encuentre, cuando estaré segura que la espera habrá merecido la pena.

sábado, 8 de octubre de 2011

¿Cómo dejamos que nos pasara?

Éramos uña y carne, tu para mi y yo para ti. Pero dejamos que el tiempo pasara, nos conocíamos demasiado y sabíamos perfectamente dónde podíamos hacernos más daño. Yo me quede de brazos cruzados intentando seguir adelante, tu mientras te encargabas de darme ahí justo donde más me dolía.
Y a día de hoy tienes la cara de preguntarme si te guardo rencor.
Y a día de hoy sigo siendo la tonta que te dice que no y encima se preocupa por ti.

Eres tan increíble.

-¿Sabes algo de lo que quieres?
+Se que no me gusta planear las cosas porque nunca salen como tu esperas, se que voy a estar 4 días contigo y que quiero que me sorprendas...y tu, ¿sabes algo?
-Yo, se que quiero abrazarte y ver que estas aquí conmigo...

viernes, 7 de octubre de 2011

¿Cuánto daño nos podemos estar haciendo?

El daño es relativo a todo lo que estamos viviendo, pero ambos sabemos que llegaremos al punto de arrepentirnos por haber comenzado a sentir, porque es cierto que no nos llegaremos a enamorar de eso se trata, pero no podemos evitar cada día que no vayamos cogiendo más cariño. Porque tu te preocupas por mi y yo por ti, yo  sonrío como una tonta cada vez que hablamos, y mejor no nombremos la risa de boba cada vez que descuelgo el teléfono y escucho tu voz. No me gusta nada esto para ser sincera, porque soy consciente que el día que me tenga que ir de tu vida lo pasaré mal, en poco tiempo me he acostumbrado a ti, a tu ausencia pero a la vez anhelo, porque como bien dices tu , sé y estoy segura que no habrá otro como tu, que eres lo que de alguna forma siempre he querido y a lo que ahora me enfrento como si fuera un juego. Ese juego en el que si me enamoro pierdo, pero la distancia se ha encargado de ponerle un fin. Pero alguien una vez me dijo: "No hay distancia que valga, si realmente luchas por algo, será entonces cuando por cientos de miles de kilómetros que hayan no habrán ni si quieras excusas."
¿Pero que digo? Hablo como si me fuera a rendir por el miedo a sentir. Me paso días enteros recordando a la gente que me importa, que el miedo es para cobardes y ahora llego yo y hablo de rendirme...Pues no, no me da la gana. Si siento siento, si lloro lloro, y si me tengo que enamorar me enamoro y punto, sé perfectamente hasta donde puedo llegar y si en su momento lo hago será porque tú eres más de lo que esperaba y ya.
Así que textualmente puedo permitirme el decir que: "A la mierda el mido :) "

jueves, 6 de octubre de 2011

Veintitrés.

La mejor sensación, es recibir después de tanto tiempo ese abrazo que esperabas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Es una especie de cuento, que nunca crees que pueda hacerse realidad, y justo cuando menos lo esperas lo empiezas a vivir sin darte cuenta. Quieres parar el tiempo pero no puedes, quieres detenerlo todo y pellizcarte para ver si es verdad, y de repente cuando sientes el primer pellizco te das cuenta...
-Valió la pena todo lo que luchaste anteriormente, gracias a ello eres feliz hoy.

martes, 4 de octubre de 2011

Felicidades pequeño.

Disfruta de tu decimosexto aniversario y recuerda que te quiero muchísimo.
Y debo confesar que tengo miedo, un miedo increíble a que todo empiece a cambiar.

En la distancia están las ganas

Paro aún al tenerte a 2cm de mi piel me muero por tus besos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Y los días van pasando, y las ganas de verlo van aumentando cada día mas, y la espera se hace eterna, pero es en ese instante donde tienes miedo y crees que todo va a salir mal, que nada será como tu lo esperas, cuando aparece él y con un simple "Tengo ganas de tenerte aquí ya!" toda tu ilusión vuelve.













-Gracias por ser cada día las personas que me hacen sonreír.

domingo, 2 de octubre de 2011

Era una mañana de domingo

Cuando se despertó y oyó la lluvia caer, y en ese mismo instante se acordó de él. Quizás porque la noche anterior lo último con lo que se quedo fue con su conversación con él, mientras él le decía las ganas que tenía de que llegara el frío, la lluvia, el invierno en sí; o porque le apeteció pensar en él simplemente. Fuese por lo que fuese tuvo un bonito despertar.